Shakespeare inspirándose en Tácito

XII. El César, pasado el Visurgo, tuvo noticia por un fugitivo del lugar que había escogido Arminio para la batalla, y cómo en la selva consagrada a Hércules se habían recogido otras naciones con ánimo de acometer aquella noche los alojamientos. Diose crédito a este hombre, y veíanse ya de lejos los fuegos encendidos; por cuyo medio, acercándose un poco más los corredores romanos, volvieron con aviso de haber oído grandes relinchos de caballos y el murmurio de una confusa y desordenada muchedumbre de gente. Con esto, Germánico, viéndose cercano a haber de tratar de la suma de las cosas, y pareciéndole acertado tentar el ánimo de los soldados, pensaba en sí el mejor medio para poderlo hacer con verdad y entereza. Sabía bien que los tribunos y centuriones tienen por costumbre decir las cosas más como saben que han de agradar que como ellos las entienden. Conocía que los libertinos conservan siempre aquel ánimo servil, y que entre los amigos de los príncipes suele reinar de ordinario la adulación. Si hacía parlamento en general a todos, allí también sucedía gritar a bulto muchos lo que comenzaban a decir pocos. Resolvióse al fin, para tener conocido el ánimo de su gente, en procurar oír él mismo lo que los soldados decían a sus camaradas, entre las viandas militares, cuando más seguros estuviesen de que no eran oídos, profiriendo sin respetos su esperanza o su temor.

XIII. Venida la noche sale por la puerta augural, y camina por lugares encubiertos y no practicados de las rondas en compañía de uno solo, y disfrazado con el pellejo de una fiera sobre las espaldas, discurre por los cuarteles, arrimando el oído a las tiendas y los ranchos de los soldados y gozando de las pláticas que se hacían de él. Unos le alababan de capitán nobilísimo; otros de gracia y gentileza; muchos engrandecían su paciencia, su cortesía y su valor siempre uno y de una manera, tanto en las cosas de gusto como en las graves, confesando que era general obligación darle las gracias de todo y corresponderle peleando, juntamente sacrificando a la gloria y a la venganza a aquellos pérfidos violadores de la paz.

 http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/historia/tacito/2.html

 

Y esto lo vemos en Enrique V.

El bicho humano

 

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Desvelados los circuitos neuronales que utilizan las moscas hembras para decidir aparearse

http://www.agenciasinc.es/Noticias/Desvelados-los-circuitos-neuronales-que-utilizan-las-moscas-hembras-para-decidir-aparearse

 

Una pieza esencial de la división celular sale a la luz

http://www.agenciasinc.es/Noticias/Una-pieza-esencial-de-la-division-celular-sale-a-la-luz

 

Un equipo del CNIO reduce el tamaño del genoma humano a 19.000 genes

http://www.agenciasinc.es/Noticias/Un-equipo-del-CNIO-reduce-el-tamano-del-genoma-humano-a-19.000-genes

 

No deja de sorprenderme que siendo tan repugnante, y tan limitado (tan repugnante y limitado como para mucha gente pueda ser una mosca), el bicho humano consiga llegar a esas cosas. O bien, que si es capaz de llegar a esas cosas, no haya conseguido el bienestar mundial, la felicidad mundial y el civismo mundial. Puesto que no se ha conseguido, como es evidente viendo por ejemplo la televisión (por cierto, invento ingenioso del bicho humano), seguiré llamando al ser humano el bicho humano, tan limitado. Cada vez me da más asco el bicho humano, y cada vez estoy más a gusto así.

Reflexionando sobre la noticia del huso mitótico: cuando nos cuenta Tácito las muertes aquí y allá de romanos y bárbaros, de tantos reyes de los que ya sólo se acuerdan, o mejor dicho sólo conocen los historiadores especializados en esa época, pienso una vez más que mientras tanto, mientras esos nacían y morían, la maquinaria biológica seguía funcionando, yendo a lo suyo, sin importarle la suerte del portador de esa sofisticada maquinaria molecular: http://laquintaesenciadelcarbono.wordpress.com/2012/11/18/reflexiones-diversas/

Polibio y Tácito

Decíamos que el cine es una pantomima de la Historia:

Lo que no se aprende con las películas de Hollywood

Pero la propia Historia puede entenderse de forma muy diferente. Aquí tenemos el texto completo de Polibio:

Se ha dicho principalmente en la presentación preliminar, en el comienzo de mi historia, donde afirmamos que, de nuestra obra, lo más bello y, al mismo tiempo, lo más útil para los lectores en su dedicación sería comprender y profundizar cómo pudo suceder y cuál fue la constitución que lo consiguió, que los romanos llegaran a dominar casi todo el mundo en menos de cincuenta y tres años, cosa que no tiene precedentes (…)
Así, pues, estas tres clases de gobierno que he citado [i.e., monarquía, aristocracia y democracia] dominaban la constitución y las tres estaban ordenadas, se administraban y repartían tan equitativamente, con tanto acierto, que nunca nadie, ni tan siquiera los nativos, hubieran podido afirmar con seguridad si el régimen era totalmente aristocrático, o democrático, o monárquico. Cosa muy natural, pues si nos fijáramos en la potestad de los cónsules, nos parecería una constitución perfectamente monárquica y real, si atendiéramos a la del senado, aristocrática, y si consideráramos el poder del pueblo, nos daría la impresión de encontrarnos, sin ambages, ante una democracia. Los tipos de competencia que cada parte entonces obtuvo y que, con leves modificaciones, posee todavía en la constitución romana se exponen a continuación.
Los cónsules, mientras están en Roma y no salen de campaña con las legiones, tienen competencia sobre todos los negocios públicos. Los magistrados restantes les están subordinados y les obedecen, a excepción de los tribunos; también corresponde a los cónsules presentar las embajadas al senado. Además de lo dicho, deliberan, asimismo, sobre asuntos urgentes, en caso de presentarse, y son ellos los que ejecutan íntegramente los decretos. Igualmente, las cuestiones concernientes a tareas del estado que hayan de ser tratadas por el pueblo, corresponde a los cónsules atenderlas, convocar cada vez la asamblea, presentar las proposiciones y ejecutar los decretos votados por la mayoría. Su potestad es casi absoluta en lo que concierne a preparativos bélicos y a la dirección de las campañas: pueden impartir las órdenes que quieran a las tropas aliadas, nombrar los tribunos militares, alistar soldados y escoger a los más aptos. Además, en campaña, tienen la potestad de infligir cualquier castigo a sus subordinados. Disponen a su arbitrio de los fondos públicos: les acompaña siempre un cuestor, presto a cumplir las órdenes recibidas. Si se considerara sólo este aspecto, no sería inverosímil decir que esta constitución es simplemente monárquica o real. Y si alguno de los puntos concretados o que se concretan a continuación se modifica ahora o dentro de algún tiempo, esto no podrá ser tenido como argumento contra esta exposición mía actual.
La atribución principal del senado es el control del erario público, porque ejerce potestad sobre todos los ingresos y sobre la mayor parte de los gastos. Aparte de lo que abonan a los cónsules, los cuestores no pueden disponer de fondos públicos sin autorización del senado. Este dispone también el dispendio mayor, el más costoso, que ordenan cada cinco años los censores para restaurar y reparar los edificios públicos; los censores deben recabar la autorización del senado. De modo semejante, caen bajo la jurisdicción del senado los delitos cometidos en Italia que exigen una investigación pública, como son traiciones, perjurios, envenenamientos, asesinatos. También en Italia, si la conducta de un individuo o de una ciudad reclama un arbitraje, un informe pericial, una ayuda o una guarnición, de todo esto cuida el senado. Es incumbencia de éste enviar embajadas a países no italianos, cuando se necesita ya sea para lograr una reconciliación, para hacer alguna demanda o, ¡por Zeus!, para intimar una orden, para recibir la rendición de alguien o para declarar la guerra. Cuando llegan embajadores a Roma, el senado decide lo que debe contestárseles y el comportamiento que debe seguirse con cada uno (…)
Al pueblo no le falta su parcela, que es precisamente la más pesada. En la constitución romana el pueblo, y sólo el pueblo, es el árbitro que concede honores o inflige castigos, el único puntal de dinastías y constituciones y, en una palabra, de toda la vida humana. En las naciones en las que estos valores no se diferencian o, aunque sean conocidos, no se aplican cabalmente, es imposible que haya algo administrado con rectitud: ¿sería lógico que lo fuera, si buenos y malos gozan de la misma estimación? Con frecuencia el pueblo juzga las multas que se deben imponer para resarcirse de los daños sufridos, lo cual ocurre principalmente cuando la multa es importante y los reos han detentado altos cargos; el pueblo es el único que puede condenar a muerte. En tales ocasiones rige entre ellos una ley consuetudinaria muy digna de elogio y de recuerdo: cuando alguien es juzgado y condenado a muerte, la costumbre le permite exiliarse a la vista de todo el mundo e irse a un destierro voluntario, a condición de que, de las tribus que emiten el veredicto, una se abstenga y no vote; los exiliados gozan de seguridad en Nápoles, en Preneste, en Tíbur y en otras ciudades confederadas. Además, el pueblo es quien confiere las magistraturas a aquellos que las merecen: es la más hermosa recompensa de la virtud en un estado. El pueblo es soberano cuando se trata de votar las leyes; su máxima atribución es deliberar sobre la paz y la guerra, y también sobre las alianzas, tratados de paz y pactos; es el pueblo quien lo ratifica todo, o lo contrario. De manera que no es un error decir que el pueblo goza de grandes atribuciones en la constitución romana y que ésta es democrática (…)
Este es el poder de cada uno de los elementos del sistema en lo que se refiere a favorecerse o a perjudicarse mutuamente. En cualquier situación esta estructura se mantiene debidamente equilibrada, tanto, que resulta imposible encontrar una constitución superior a ésta. Siempre que una amenaza exterior común obliga a estos tres estamentos a ponerse de acuerdo, la fuerza de esta constitución es tan imponente, surte tales efectos que no solamente no se retrasa nada de lo imprescindible, sino que todo el mundo delibera sobre el aprieto y lo que se decide se realiza al instante, porque los ciudadanos, sin excepción, en público y en privado, ayudan al cumplimiento de los decretos promulgados. De ahí que llegue a ser increíble la fuerza de esta constitución para llevar siempre a buen término lo que se haya acordado. Sin embargo, cuando los romanos se ven libres de amenazas exteriores y viven en el placer de la abundancia conseguida por sus victorias, disfrutando de gran felicidad, y, vencidos por la adulación y la molicie, se tornan insolentes y soberbios, cosa que suele ocurrir, es cuando se comprende mejor la ayuda que por sí misma les presta su constitución. En efecto, cuando una parte empieza a engreírse, a promover altercados y se arroga un poder superior al que le corresponde, es notorio que, al no ser los tres brazos independientes, como ya se ha explicado, ninguno de ellos llega a vanagloriarse demasiado y no desdeña a los restantes. De modo que todo queda en su lugar, unas cosas, refrenadas en su ímpetu, y las restantes, porque desde el comienzo temen la interferencia de otras próximas.

 http://bib.cervantesvirtual.com/portal/antigua/roma_txt4.shtml#roma16

 

Sin embargo, leyendo los Anales de Tácito, no se ve esa bondad de la obra humana, la constitución romana, sino una sucesión de crímenes y maldades, de intrigas, miserias, temor y miedo a morir en cualquier momento, por cualquier causa, que oscurecen el paisaje, y ciertamente, entristecen. Y se trata de lo mismo: la vida en el mundo romano.

Y si se aduce que Polibio habla de la época republicana mientras que Tácito narra la epoca imperial, y no la mejor parte de ésta ciertamente, ahí tenemos la Farsalia de Lucano, donde se cuentan crueldades sin cuento en plena época republicana: las guerras de Sila y Mario y de César y Pompeyo.

La deconstrucción y la construcción de lo humano

Con el conocimiento científico que tenemos, podemos intentar encontrar un sentido a la vida. Pero si nos vamos “hacia abajo”, hacia los constituyentes cada vez más básicos del cuerpo, encontramos sucesivamente órganos, tejidos, células (incluidas neuronas), moléculas, átomos y al final quarks. Es decir, que deconstruyendo al ser humano descubrimos que el pensamiento no es más que actividad de neuronas que se despolarizan y que en último término (o en primer término, si se mira de abajo a arriba) somos eso que da lugar a los átomos, fluctuaciones de campos, es decir, filosóficamente nada (despreciamos ideas orientalistas de tipo energías cósmicas etc). Puesto que la deconstrucción nos lleva a un absurdo, ya que a nivel subatómico lo mismo vale un ser humano que un átomo de hidrógeno, debemos buscar en sentido contrario: en lugar de hacia los constituyentes básicos, debemos ir hacia los niveles de organización por encima de la persona. Entonces tenemos las disciplinas de psicología, sociología, historia, derecho, filología, economía, política, arte etc. La psicología sirve de engarce para dar una visión más allá de neuronas y moléculas, una visión de la persona basada en ideas, conceptos, con lo cual podemos ir hacia los niveles superiores. Vemos que la persona no tiene sentido aislada, sino que está en continua interacción con los otros, y que de las interacciones surgen organizaciones, modos de vida, el mismo pensamiento que falsamente creíamos que pertenecía a cada persona, y que en realidad está compartido. Vemos que surgen estructuras sociales, países, organizaciones supranacionales, empresas, creencias, cultura, y por ahí es por donde hay que buscar el sentido de la vida, o una explicación para el ser humano.

Reflexiones

La Mancha de paletos insondables
donde la tierra es seca y la sesera

La verdad sea dicha, la verdad sea alegría, es decir, dichoso el que llegue a la verdad.

El dinero ahorrado es dinero gastado en el futuro.

Los humanos despliegan, desplegamos nuestras capacidades, de forma natural, como un rosal abre sus flores.

No debe ser casual que la Reforma triunfara en los países que no pertenecieron al imperio romano, y que por tanto no asociaban culturalmente cristianismo con romanización.
Además podemos decir que la Reforma fue en lo teológico lo que el gótico en lo arquitectónico y artístico. El gótico rompía con el estilo románico, que a su vez era una forma pobre y tosca del arte romano cristiano basado en la basílica (aunque el románico tiene su encanto, y mucho). El gótico es la demostración de que los países sin tradición clásica o pobre pueden tener su propio estilo artístico tan espectacular como el clásico.

España y Turquía, otrora imperios, venidos a menos, hoy son simples países. Los hay que viven del pasado, pero un turco pretendiendo que la Turquía actual tiene la importancia de la imperial es un personaje ridículo. Lo mismo los españoles que pretenden que España tiene algo que ver en “el concierto de las naciones” con lo que fue en siglos pasados. No se cansan de hacer el ridículo.

Hay un placer en beber sólo agua tan fascinante como el de beber un buen vino o una cerveza. El placer de la austeridad, austeritas, que dirían los romanos.

Toda la cosmovisión católica, sus creencias, sus fiestas, sus ceremonias, me es tan ajena como la religión romana o griega.

Un extraterrestre que observara los tipos y cambios de vestimenta a lo largo de los siglos podría elucidar una teoría científica sobre la evolución del vestido, como un naturalista que observara la variación en el plumaje de las aves y elaborara una teoría científica para explicarlo, o que observara las variación en las flores y lo explicara científicamente.

Igual que todas las rutas metabólicas están interconectadas, se podría hacer un esquema de todas las cosas humanas conectadas unas con otras.

La evolución se explica hoy en día en términos de genética de poblaciones. Darwin desconocía la existencia de los genes y el mecanismo de transmisión genética, así como la traducción a proteínas. Los fósiles son igualmente fundamentales para elaborar una teoría de la evolución. Los griegos desconocían, en términos científicos, los fósiles, (aunque algunos filósofos hicieron observaciones sobre ellos; además formularon hipótesis, que no teorías, sobre la evolución de los seres vivos y el hombre). El darwinismo hay que entenderlo como un eslabón más en la cadena de la explicación evolucionista de los organismos, no como la explicación última. Hay que situarlo en el contexto del conocimiento de la época, y por tanto de las limitaciones científicas de la época, como hacemos con los filósofos griegos.

Los españoles son mis compañeros de país, que es como decir compañeros de clase, pero no una clase del colegio, sino del tipo escuela de idiomas, donde no tienes por qué relacionarte con los otros alumnos si no quieres.

Parafraseando a Hamlet, podemos decir: “Por más que adelantemos los relojes, el gallo sigue cantando a su hora”. O más poético: “Por más que adelantemos los relojes, el gallo canta su hora”.

El modo de vida de los gitanos es el mismo que el de los salvajes en la selva: usan las cosas del entorno para construir sus habitáculos, alimentarse, curarse etcétera. Lo mismo da que en la selva haya ramas y lianas y en la civilización tablas y uralitas, en la selva animales para cazar y en la civilización ayudas sociales para comprar alimentos, en la selva plantas medicinales y en la civilización asistencia médica gratuita. Ellos, gitanos y salvajes, se adaptan al entorno, viviendo ambos en el estado de salvajismo, unos en la selva, otros en la civilización. Los gitanos viven en estado de salvajismo dentro de la civilización. Entiéndase que salvajismo y civilización no tienen connotaciones negativas ni positivas, sino que son meras categorías,

Igual que hablamos del Universo astronómico, lleno de cosas que no se ven a simple vista mirando al cielo, podemos decir que hay un Universo intelectual, lleno de cosas que la gente desconoce.

Hay la misma diferencia entre ver las especies como algo físico a verlas como poblaciones de genes, o entre ver a los individuos como algo propio a verlos como vehículos de genes, como hay entre ver las especies como creadas e inmutables a verlas como producto de la evolución.

Habría que aceptar que las ideologías y los gobiernos sirven como por ejemplo un sofá, que cuando se queda viejo o se estropea se sustituye por otro, que a su vez se sustituirá por otro etcétera.

Las explicaciones sobre el mal y el pecado desde el punto de vista cristiano son como el sistema ptolemaico con sus epiciclos etcétera, que explicaba el movimiento de los astros pero no era correcto, o mejor dicho era correcto pero no era verdadero. La explicación del mal debe buscarse en la psicología y en la biología evolucionista. Si venimos del mono y somos medio monos todavía, es natural que pasen ciertas cosas.

Actuar pensando en la humanidad, con minúscula, es decir, lo opuesto a la simiedad, no la Humanidad, que es el conjunto de humanos, medio monos, despreciables la mayoría.

Igual que han surgido el feminismo, el ecologismo o el pacifismo, debería surgir el civilizacionismo o civismo, una ideología que se centrase en mantener el orden, la limpieza, el civismo ante todo. Nada de ruidos en la calle, ya sean motos, fiestas con cohetes o música alta, nada de encierros de toros ni cualquier actividad bullanguera.

No actúo en el mundo, me conformo con conocer lo que se ha hecho antes de mí; para mí lo mismo cuenta lo que ha hecho la naturaleza como lo que los otros han hecho. Durante millones de años la geología y la biología han actuado, durante miles de años han actuado los humanos. Todo es un continuo, una misma masa de conocimiento a asimilar.

Es evidente que los otros nos afectan como entidades del exterior exactamente como las bacterias, los compuestos químicos del aire, las toxinas de los alimentos o las radiaciones electromagnéticas (de alta, media o baja energía); como potenciales peligros, como entes inocuos o como beneficiosos. El cerebro interactúa con los otros y el resultado puede ser positivo o negativo. También puede que, sin que nos demos cuenta, nuestro cerebro esté continuamente trabajando para evitar el daño de los otros igual que el sistema inmunitario trabaja en silencio contra las bacterias patógenas y virus.

La venta libre de armas en EEUU no es sino una forma de mercado, es una forma más de crear riqueza, de mover dinero, con fábricas, distribuidores, tiendas, empleados … como si hablamos de zapatos, raquetas de tenis o muebles de oficina. Pero un zapato, una raqueta o un mueble no son tan peligrosos … Los americanos no saben decir no a algo, ¿por qué renunciar a tomar azúcar a todas horas aunque cause diabetes? ¿por qué renunciar a las armas aunque causen muertes? Si algo gusta hay que hacerlo. Y sobre todo, se crea un sistema de mercado donde muchos viven de producir y vender azúcar o armas, así que hay que mantener la producción y la demanda de azúcar y armas para mantener los puestos de trabajo y la circulación del dinero.

Los godos hicieron con los árabes lo que los íberos con los cartagineses y romanos: buscarlos como aliados; solo que mientras que los íberos no pudieron reconquistar el territorio, los godos sí. Y si los íberos fueron sometidos por los romanos a los que llamaron en auxilio contra los cartagineses, los romanos a su vez sucumbieron ante los visigodos, que vinieron para ayudarles a expulsar a suevos y vándalos, pero acabaron conquistando la península y desalojando a los romanos del poder, tal y como los romanos vinieron a ayudar a los íberos a expulsar a los cartagineses pero acabaron conquistando la península.

Todos los animales son variaciones sobre el mismo tema: el cerebro. Todos los animales son un cerebro que percibe y que siente, que defiende al animal que lo lleva. Todo animal es un cerebro encerrado en un cuerpo, prisionero en el cuerpo. El cerebro humano además de defender al cuerpo que lo lleva se defiende a sí mismo.

De la riqueza de las familias romanas no queda nada que se pueda conectar directamente con los descendientes actuales.

La vida es complejidad espontánea, pero es espontánea en tanto que surge por sí sola, por tanto es complejidad obligada, inevitable.

La vida para los animales es un tomarse en serio las cosas; si no lo hacen no sobreviven y/o no se reproducen. La vida es el metabolismo y la copia de genes; metabolismo es la alimentación, y copia de genes es la reproducción. De hecho es más la copia de genes que el metabolismo, como vemos en los virus. Por tanto el animal que no se tome en serio eso no deja descendencia. Ahora bien, en el hombre ese “tomarse en serio las cosas” vale para más cosas que la alimentación y la reproducción. Un escritor se tiene que tomar en serio la literatura para tener éxito de público y/o respeto de la crítica, para pasar a la historia de la literatura. Un deportista, un ingeniero, un científico, un religioso, un jurista, un militar, un filósofo, se tienen que tomar en serio su profesión, independientemente de la “parte vital”, esto es, del metabolismo y la copia de genes.