Lecturas

Ángel Palerm. Historia de la Etnología (2). Los evolucionistas.

Cuando los árabes conquistan un país la ruina desciende rápidamente sobre éste. Esto es porque… su carácter ha sido moldeado por la dura vida que llevan, hasta que la dureza se ha convertido en su segunda naturaleza… Este carácter es opuesto y contrario al desarrollo de la civilización. Su ocupación favorita es la de vagar en el desierto, y esto se opone al establecimiento de una vida quieta y sedentaria de la que depende el crecimiento de la civilización… Nótese cómo todos los países que han sido conquistados y dominados por los árabes han visto su civilización arruinada, su población dispersa e incluso su suelo transformado.

Ibn Jaldún

Los hombres se aproximarán al estado en que todos tendrán las luces necesarias para conducirse según su propia razón… y por el desarrollo de sus facultades obtener medios seguros de proveer a sus necesidades.

Nicolas de Condorcet

La Naturaleza tiene entonces… un solo y mismo tipo principal de lo que es su quintaesencia y su finalidad, el cerebro, tipo principal sobre el cual establece su organización desde el gusano y el insecto más inferior, y que sin duda modifica en los detalles menudos en todas las variedades… Pero a través de estas modificaciones [la Naturaleza] persigue, engrandece, elabora y lo lleva a la perfección en el hombre.

Johann Gottfried von Herder

Ver: http://laquintaesenciadelcarbono.wordpress.com/2014/05/18/reflexiones-2/

Aunque yo no creo en la perfección del hombre, al contrario: http://laquintaesenciadelcarbono.wordpress.com/2013/08/05/resumiendo/)

Lecturas

El oro y la plata de las Indias en la época de los Austrias. 1999 Fundación ICO

El oro y sobre todo la plata que los españoles trajeron de América en inmensas cantidades permitieron el despegue del capitalismo en Europa. Se puede decir que fue la gran aportación de España a Europa.

La actuación e intermediación de España -primero a través de la redistribución del oro de las Indias y después por el inmenso flujo de plata americana amonedada aportada a la circulación monetaria internacional- resultaron decisivas en el arranque del capitalismo europeo.

Pero es que el incipiente capitalismo del siglo XV necesitaba del oro para acuñar moneda y expandirse, y las expediciones marítimas de la época de españoles y portugueses tenían precisamente ese fin: encontrar oro. Es decir, que Colón buscaba el oro que supuestamente abundaba en Asia.

La necesidad de numerario en la circulación monetaria de los países europeos, que desde mediados del siglo XIV se hacía preferentemente en oro, provocó una presión creciente para hallar nuevas fuentes de aprovisionamiento del mismo.

Por tanto la aportación de España al capitalismo europeo no fue casual: se necesitaba oro, se fue en busca de oro, y se encontró, así como plata, si bien no donde se esperaba. Y de paso se descubrió un continente.

En una economía basada en algo material, la expansión está limitada por ese bien material. Con el paso al dinero fiduciario parece que se supera esa traba, pero a costa de nuevos requisitos.

Decíamos ayer

Decíamos que la derecha acaba aceptando las propuestas de la izquierda, y que acabaría haciéndolo con la renta básica, renta independiente del trabajo. Y en efecto, así ha sido, de forma embrionaria, por el miedo a lo que pueda pasar y/o por haber visto alguna señal en el cielo.

El calvinismo

Hasta ahora habíamos dado por hecho que en la secuencia histórica religiosa, el calvinismo era mejor que el luteranismo, y ambos mejor que el anglicanismo y que el catolicismo. Como si la sucesión temporal o progreso religioso implicara la mejora, el perfeccionamiento de la religión cristiana, de forma que el calvinismo, considerado como una Reforma de la Reforma, fuera la última versión y por tanto la mejor del cristianismo. Pero leyendo de pronto esto me asalta la duda:

http://www.artehistoria.jcyl.es/v2/contextos/3257.htm

en general los pueblos nórdicos se caracterizan por ser sociedades muy igualitarias en tiempos remotos. En ellas, el luteranismo ha supuesto secularización y, al mismo tiempo, una especie de caridad pública mientras que el calvinismo implicó, en las sociedades en que predominó, fundamentalismo y ausencia de esa protección social.

La idea de que el calvinismo no mejore al luteranismo se puede defender comparando Suiza con Suecia. Aunque Suiza tiene buena parte de población católica, sin duda el calvinismo determina su carácter como nación. Y el basar su riqueza en la acumulación de dinero proveniente de fuentes oscuras, no dice mucho de ellos. Por el contrario Suecia y los demás países nórdicos luteranos mantienen la prosperidad y el nivel de vida digamos que de forma limpia. Estados Unidos, cuya base protestante calvinista es innegable, como ya hemos dicho en otra ocasión se hace odioso por méritos propios (tanto como admirable, ciertamente).

El protestantismo es reconocido como sinónimo de trabajo y trabajo bien hecho, de seriedad y de responsabilidad personal, y esto vale para luteranismo y calvinismo, pero al mirar más de cerca se ve que son dos formas distintas de aplicar esos conceptos y dos formas distintas de sociedad, y siendo ambas igual de prósperas, el luteranismo se hace preferible, mientras que el calvinismo parece más fundamentalismo que progreso religioso y humano. Incluso se diría que el calvinismo es un “embrutecimiento” a fuerza de trabajo y de las ganancias que conlleva, es decir, el morir de éxito que decíamos de los americanos. Los países árabes enriquecidos por el petróleo no son modelos a seguir por más que sean ricos, intelectualmente siguen siendo tan atrasados como hace mil años, ya que la riqueza en sí misma no implica ser mejores en lo humano. Pues bien, en cierto modo, y salvando las distancias, Estados Unidos es como Arabia Saudí, aunque unos se hayan enriquecido exclusivamente por el petróleo y los otros por el trabajo (y por cierto también por el petróleo). Los países árabes han encontrado un filón en el petróleo y los americanos en el fundamentalismo calvinista.

Lecturas

al cabo de los años comprendí que una carmelita descalza conoce mejor la vida que una mujer del Opus Dei.

Y ésta es la tragedia del Opus Dei: que si bien esas sectas, que a modo de ejemplo enuncio, se consideran como islotes en el mundo de las religiones, sin pertenecer a ninguna en particular, el Opus Dei es, ni más ni menos, tenemos que admitirlo, una secta también, pero nada menos que en el seno de Nuestra Santa Madre, la Iglesia Católica. El hecho de que el Opus Dei haya recibido todas las aprobaciones de la Iglesia: primero como Instituto Secular (2 de febrero de 1947); luego la aprobación a perpetuidad de sus Constituciones como tal Instituto Secular (16 de junio de 1950); y el 29 de noviembre de 1981 el cambio jurídico de Instituto Secular a Prelatura Personal, nada de ello excluye su carácter netamente sectario.

Tras el umbral. Una vida en el Opus Dei. María del Carmen Tapia 
Pero alma cándida: la Iglesia nunca va a enfrentarse a los que en último término están en su bando o de su parte. La Iglesia se enfrentará a los comunistas, masones y ateos, pero no a otros católicos. Esto se puede aplicar a toda organización que tenga unos intereses concretos, sea un partido político o una asociación de agricultores: no se enfrentará abiertamente a los que dentro de la organización muestren alguna particularidad, exceso de celo, extremismo, fanatismo, sectarismo… porque eso sería minar su propia fuerza en beneficio de los enemigos. Sólo cuando aquellos que dentro de la organización muestran esa conducta especial, se muestren abiertamente contrarios a los intereses de la organización, serán expulsados, por ejemplo en la Iglesia en cuestiones de dogma, o lo más frecuente: ellos mismos se salen de la organización.

El efecto invernadero y el efecto cueva

Las viviendas en España deberían diseñarse atendiendo a dos criterios: el efecto cueva y el efecto invernadero. El efecto cueva para mantener fresca la casa en verano, y el efecto invernadero para aprovechar el sol invernal y caldear la casa. Para obtener el efecto cueva hacen falta muros gruesos, mientras que para el efecto invernadero se necesitan amplias cristaleras orientadas al sur. Para evitar que en invierno se pierda el calor del efecto invernadero a la puesta del sol, así como que pase el calor en verano, hay que poner contraventanas, que mantengan el calor dentro en invierno e impidan que entre de fuera en verano.