Galdós y Dostoyevski

En Fortunata y Jacinta, le dice Guillermina a Fortunata:

Usted, como no sabe lo que es fe, ni temor de Dios, ni nada, no comprende esto.

Y en Crimen y castigo, Sonia le dice a Raskolnikof:

¡Calle, ateo! No se burle… ¡Señor, Señor! No comprende nada…

Es esa idea que tienen los piadosos, digamos los verdaderamente piadosos, acerca de los que no conocen la luz de la fe; esa sensación de sentirse superiores, de mirar al otro con conmiseración

El lenguaje moral

Creo que igual que dos personas se entienden por compartir un idioma materno, también comparten el idioma moral, esa forma de pensar que es propia de cada país, incluso por encima de diferencias políticas. Eso explica que un francés nos parezca tan parecido a cualquier francés, un alemán a otro alemán etc

Shakespeare y Dostoyevski

Dice Shakespeare en Julio César:

Between the acting of a dreadful thing
And the first motion, all the interim is
Like a phantasma, or a hideous dream

Y, como haciendo zoom en esa idea expuesta escuetamente por el inglés, Dostoyevski crea Crimen y castigo, desarrollando ese ínterin, el “horrible sueño”, el cambio de plano de la realidad, de lo inconcebible a lo real, detallando magistralmente cada pensamiento, todo lo que pasa por la cabeza entre la concepción y el “acto terrible”

Perceval y Don Quijote

En cierto modo hay una semejanza entre Perceval el Galés y Don Quijote de la Mancha. La ingenuidad de ambos personajes, donde se contrapone que Perceval no conoce el mundo real de su época, el de los caballeros, mientras que don Quijote, en su locura, desconoce el mundo real de la suya, en el que ya no hay caballeros. También se contrapone la juventud de Percival con la madurez, lo que hace más cómico al personaje cervantino. En realidad tendríamos que decir que Cervantes contrapone la madurez y falta de fuerzas de don Quijote a la juventud y vigor de Perceval. Y los éxitos de uno frente a los continuos fracasos del otro.

Los genes y los memes

¿En qué se parece el ébola al islam? En que hay que manejarlos con cuidado. En que son muy peligrosos. En que provoca cambios graves en la conducta. Bueno, el ébola no hace eso último. Entonces mejor diremos en qué se parecen la rabia y el islam. Pero no solo el islam. Es increíble como el bicho humano se deja conducir por el primer fanático que les predique o les haga discursos y soflamas; es lo mismo que ocurre con los genes de los virus, que hacen copias de sí mismos: aquí son los memes de la religión y la política. El virus de la rabia transforma al animal o la persona infectada para que disperse sus copias, las copias de los genes del virus, mordiendo a otros animales, y de esa manera extenderse en la población y hacerse endémico, aunque esté latente y sólo algunos animales sufran el brote de rabia. Obviamente sabiendo esto de lo que se trata es de erradicar el virus mediante vacunas y otros medios de control

La economía y los milagros

Parafraseando la ingeniosa y socrática pregunta de Sancho Panza a don Quijote, podríamos decir ¿qué es más, resucitar a un muerto o enriquecer a un pobre? Porque Jesús fue capaz de curar enfermos y resucitar muertos, pero a los pobres sólo les pudo anunciar el evangelio. Podría haberle dado una buena cantidad de monedas a cada pobre, como multiplicó los panes y los peces, pero eso sería como falsificar moneda y habría tenido problemas con las autoridades romanas. Y lo que es peor, habría disparado la inflación. La economía no admite milagros.