El descriptor

El primatólogo estudia a los chimpancés y escribe artículos científicos sobre ellos, pero los chimpancés no pueden estudiar a los humanos, ni dejar escrito nada sobre ellos. La observación va en una dirección, del humano al chimpancé. Cayo Cornelio Tácito describe a los germanos, pero los germanos no podían describir a los romanos, ni han dejado nada escrito sobre ellos. Es en ese sentido que así como el humano está por encima del chimpancé, la civilización está por encima de la barbarie.

Monarquías y Repúblicas

Bélgica es monárquica por parte de Holanda y republicana por parte de Francia. Es la única monarquía católica junto con la española que queda en Europa, y si pervive es por la influencia de la monarquía holandesa, por el efecto de vecindad. En cambio la monarquía española está aislada respecto a Europa. De ahí tal vez ese vínculo con la monarquía marroquí, en una especie de intento de apuntalar la institución, que debe su existencia al franquismo y que por inercia se ha mantenido acabado aquél. Desde el punto de vista histórico la española seguía la tendencia de las monarquías católicas, todas desaparecidas excepto como decimos, la belga.

La monarquía es el instrumento de la derecha para mantener otras cosas, mantener unas o impedir otras, el catolicismo, la separación de unos territorios, las grandes fortunas o los toros, es decir, el orden de cosas. Podría haber república y seguir habiendo derecha, como en cualquier país católico europeo, desde Portugal a Austria, Polonia o Italia, pasando por Francia y Alemania. Pero mantener una monarquía como si fuéramos protestantes, como si fuéramos Holanda, Dinamarca, Noruega o Suecia, eso es una ingenuidad.

Busque, compare, y si encuentra algo mejor … adórelo

Los mismos Indios, después que tienen la luz de nuestra Fe, se rien y hacen burla  de las niñerías en que sus Dioses falsos los traían ocupados, á los cuales servían mucho mas por el temor que tenían de que les habían de hacer mal, si no les obedecían en todo, que no por el amor que les tenían, aunque también vivían muchos de ellos engañados con falsas esperanzas de bienes temporales, que los eternos no llegaban á su pensamiento

José de Acosta. Historia natural y moral de las Indias. Libro Quinto. CAPÍTULO XXVII De otras ceremonias y ritos de los indios, a semejanza de los nuestros.

Lo mismo podemos hacer después de haber conocido la religión progre y los progresistas, la católica y los católicos. Reír y hacer burla de ambas, y seguir la nuestra propia, que es una mezcla de cinismo y pragmatismo, con cierta idea de la Providencia que por hechos demuestra que guía nuestros pasos.

Entre lo sublime y lo ridículo …

Dicen que entre lo sublime y lo ridículo hay solo un paso. La llegada de los españoles a lo que ahora es Latinoamérica, la conquista y el poblamiento, tiene tintes épicos y ridículos a la vez. Los conquistadores y los frailes, la pomposa elocuencia de la cruz y a espada, se mezcla con las miserias grotescas de ambos bandos, así como con el desencuentro cultural por parte de los indios y los españoles, que se manifestaba a cada paso, y que por cierto sigue vigente, ya que el resultado fue esa mezcla racial y cultural que no convence a nadie, empezando por los que allí viven, que llevan cinco siglos buscando su identidad, y que no puede tomarse en serio. No es civilización, es algo fallido.

Ejemplos de miserias entre los españoles:

Dijo asimismo que Vaca de Castro tenía pocos españoles, mal armados y descontentos, nuevas que, aunque falsas y no creídas, animaron mucho a sus compañeros. Tomaron también los corredores del campo a un Alonso García, que iba en hábito de indios con cartas del rey y Vaca de Castro para muchos capitanes y caballeros, en que les prometían grandes repartimientos y otras mercedes. Ahorcólo don Diego por el traje y mensaje, y quejóse mucho de Vaca de Castro porque, tratando con él de conciertos, le sobornaba la gente. Fue gran constancia o indignación la del ejército de don Diego, porque ninguno lo desamparó. Escribieron desvergüenzas a los del rey, y que no fiasen de Vaca de Castro ni del cardenal Loaisa, que lo enviaba, pues no traía provisiones del emperador; y si las traía, no valían, por ser hechas contra la ley, pues le hacían gobernador si muriese Pizarro

Envió a Pedro de Vergara a poblar los Bracamoros, que había conquistado, y fuese al Cuzco, que lo llaman, porque no les quitasen a don Diego algunos que bien lo querían. Acogióse don Diego con solos cuatro al Cuzco, pensando rehacerse allí. Mas su teniente Rodrigo de Salazar, de Toledo, y Antón Ruiz de Guevara, alcalde, y otros vecinos, [218] lo echaron preso, como lo vieron vencido y solo. Vaca de Castro lo degolló en llegando, ahorcó a Juan Rodríguez Barragán y al alférez Enrique y a otros.

Lope de Mendoza, confiando en muchos caballos que tenía, dejó el lugar fuerte, por ser áspero o porque no le cercasen y tomasen por hambre, y asentó real en un llano. Caravajal con un ardid que hizo se metió en la fortaleza, escarneciendo la ignorancia de los enemigos. Lope de Mendoza, queriendo enmendar aquel error, con osadía acometió la fortaleza luego aquella noche con los peones por una puerta, y Heredia por otra con los caballos: los de pie entraron gentilmente y pelearon matando y muriendo; los de caballo no atinaron a la puerta con la gran oscuridad de la noche, y convínoles retirar y huir. Caravajal fue herido de arcabuz en una nalga malamente; mas ni lo dijo ni se quejó hasta vencer [249] y echar fuera los enemigos: curóse y corrió tras ellos; alcanzólos a cinco leguas, orillas de un gran río; y como estaban cansados y adormidos, desbaratólos fácilmente; prendió muchos, ahorcó hartos y degolló al Lope de Mendoza y a Nicolás de Heredia; despojó los Charcas, saqueó la Plata, ahorcando y descuartizando en ella nueve o diez españoles de Lope de Mendoza que halló allí; fue a Arequipa, robóla y ahorcó otros cuatro; caminó luego al Cuzco y ahorcó otros tantos. Hacía tantas crueldades y bellaquerías, que nadie osaba contradecirle ni parecer delante.

Y en fin, resumiendo:

De cuantos españoles han gobernado el Perú no ha escapado ninguno, sino es Gasca, de ser por ello muerto o preso, que no se debe poner en olvido. Francisco Pizarro, que lo descubrió, y sus hermanos, ahogaron a Diego de Almagro; don Diego de Almagro, su hijo, hizo matar a Francisco Pizarro; el licenciado Vaca de Castro degolló a don Diego; Blasco Núñez Vela prendió a Vaca de Castro, el cual aún no está fuera de prisión; Gonzalo Pizarro mató en batalla a Blasco Núñez; Gasca justició a Gonzalo Pizarro y echó preso al oidor Cepeda, que los otros sus compañeros ya eran muertos; los Contreras, como luego declararemos, quisieron matar a Gasca. También hallaréis que han muerto más de ciento y cincuenta capitanes y hombres con cargo de justicia, unos a manos de indios, otros peleando entre sí, y los más ahorcados.

El logos insuficiente

Decíamos sobre la superioridad del logos occidental, y en concreto europeo, sobre el resto de filosofías del mundo. Pero viendo algunos ejemplares del llamado “humano sabio” que pululan por el transporte público, afortunadamente los menos, pero desde niños a viejas, pasando por todas las edades, despreciables, repulsivos, sin el menor atisbo de “buen natural”, el logos se queda en nada, se queda en los libros y en la mente de quien los lee.

Fabricando proverbios orientales

Ve uno las imágenes de las calles en países asiáticos, con esa medio dejadez, y piensa que mucha sabiduría oriental y mucho confucionismo, pero donde esté la razón occidental que se quite lo demás. El logos, el método, la academia, el trazado hipodámico, el pensamiento ordenado, eso se muestra a su vez en las calles de Europa, incluso en el más humilde pueblo, por pequeño que sea.

Es fácil inventarse pseudosabiduría oriental. Por ejemplo, en un momento se me ha ocurrido:

La garza que pesca un pez, también puede atrapar una rana.

Y otro:

Es temible el dragón por su aspecto, pero más temible es por su fuego.

Ooohh, que gran sabiduría. Reflexionemos sobre esas sabias palabras.