Los milagros

Hace años una asistenta de hogar me contó un caso de curación milagrosa por intercesión de la Virgen. Hace unos días unos protestantes panameños hablaban de numerosas curaciones milagrosas que han visto en los años que llevan como evangélicos. Y en este documental un chamán del lago Baikal cuenta como se curó milagrosamente al hacer la ceremonia chamánica.

En todos los casos se puede decir: su fe les ha curado

Neopaganismo

Cuando veo en la televisión a los sudacas gritando, haciendo ademanes, diciendo ¡Aleluya! y pidiendo milagros (cancelación de deudas…) pienso: si esto es el protestantismo, prefiero el catolicismo cutre-español de toda la vida. Facepalm. En realidad, siendo ateo, me siento como un cristiano antiguo ante los paganos. Paganos eran los campesinos ignorantes, los que vivían en los pagus, en el campo, alejados de los núcleos urbanos y por tanto sin contacto con la nueva religión, el cristianismo, que había desplazado al politeísmo. A esos últimos practicantes de la antigua religión los cristianos los llamaron despectivamente paganos, que es como si dijéramos paletos, catetos, cazurros, porque vivían atrasados. Pues así me siento yo ante los sudacas, los veo como atrasados.

Politiqueo

Ver al partido infame en su nivel más bajo, no tiene precio. Si González, es un decir, levantara la cabeza. Facepalm. Y encima, contentos por no estar superados por los morados. Facepalm, facepalm…

Antes pensaba que con la irrupción de Ciudadanos en el panorama político el PP, en lugar de tener que pactar con los nacionalistas, ahora tendría que pactar con ellos. En realidad tiene que pactar con Ciudadanos y con los nacionalistas… Facepalm. Y ni aún así le basta. Facepalm

Los del partido taurino se preguntan, ¿pero por qué no nos votan (como para darnos la mayoría absoluta)? Cada vez que veo un toro moribundo contra las tablas, pienso: no os voto porque no me sale de los huevos. Hala, a purgar vuestros vicios. Si lo de menos es robar, mangonear, porque no se le puede pedir más a la moral católica, no da más de sí. Lo verdaderamente malo es no tener visión de futuro, no ver o no querer ver que hay cosas que tienen los años contados.