La música y la literatura

He visto que hay en el programa mucha música alemana, que resulta más de mi gusto que la italiana o la francesa. Es introspectiva, y yo quiero reflexionar.

Arthur Conan Doyle Las aventuras de Sherlock Holmes

Así que después de tantas y tantas horas de escuchar Radio Clásica resulta que donde aparece una idea clara y concisa sobre la música es en una novela de misterio

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Memoria y entendimiento

El chimpancé Ayumu es capaz de memorizar en un instante números colocados al azar en una pantalla. Cuando uno lo ve por primera vez se queda asombrado. ¿Cómo es posible que un animal menos inteligente que un humano sea capaz de esa proeza? Pero si reflexionamos en ello, ¿qué podemos concluir? Pues simplemente, eso mismo: que Ayumu memoriza la posición de los diez primeros números naturales en un instante. Nada más se puede deducir de los hechos, por decirlo en estilo Sherlock Holmes. No podemos sacar ninguna conclusión, como que Ayumu y los chimpancés en general tengan una gran inteligencia oculta.

Ahora preguntémonos: un juez o un notario memorizan textos extensos de jurisprudencia. ¿Significa eso que sean más inteligentes? Realmente no. Lo único que significa es que son capaces de memorizar extensos textos de jurisprudencia. Otra cosa es que en la sociedad humana esa capacidad les permita acceder por ejemplo a un estatus económico privilegiado. Pero eso se refiere a la utilidad en la sociedad humana de una capacidad como es la memorización.

Es verdad que un jurista o un notario tienen en la mente conceptos, es decir, que no sólo memorizan sino que entienden. Pero, en su trabajo, ¿qué es más importante? A la hora de sacar una oposición, sin duda lo principal es la memorización. En el trabajo diario, para el juez son también importante los conceptos jurídicos

La derecha británica

Leyendo las historias de Sherlock Holmes de Conan Doyle veo que la clase aristocrática británica gozaba de grandes privilegios, casi feudales, para la época en que Gran Bretaña era líder de la democracia. Por ejemplo se ocultaban abusos y hasta crímenes “para no manchar el buen nombre” como suele decirse. O se describen  precisamente personajes de la nobleza con conductas despreciables, pero intocables a pesar de todo. Podemos pensar que son licencias literarias del autor, pero ya el hecho de contarlas como si realmente pudiesen ser reales indica que no era sorprendente para los lectores oír esas historias.

Y aún hoy los aristócratas siguen gozando de privilegios, tienen extensas propiedades, son elitistas, insolentes, y parecen tener todos los tics repugnantes de la derecha española, de los fachorros españoles, o éstos los de ellos por haberlos imitado, pero claro está, sin imitar el espíritu democrático. Ese elitismo, en el sentido más peyorativo, es algo que por ejemplo no espera ver uno en Francia, ni entre los ricos ni entre los nobles que quedaron tras la Revolución.

Y aún así no ha habido nunca un atisbo de revolución en Gran Bretaña, tal vez porque son conscientes del peligro de la división interna por aquello de ser una isla, y Britons never shall be slaves. Por tanto deben mantener la monarquía y lo que conlleva: la aristocracia y sus privilegios, para mantener el espíritu nacional

Población y calidad de vida

Para que todo el mundo pueda vivir como la clase alta, primero deberían bajar los nacimientos hasta que la población se redujese a la vigésima parte de la actual, al mismo tiempo que la tecnología permite automatizar la mayoría de las tareas diarias. Con una población reducida, todos podrían vivir en grandes casas con amplio jardín y piscina, algo ahora mismo imposible

Tareas como la limpieza de espacios públicos como el metro se automatizarán con robots de los que ya hay para las casas.

El futuro

No me cabe duda de que en el futuro no solo la reproducción será por fecundación artificial, sino que la gestación será también artificial, en úteros externos. Las mujeres dejarán de parir como las vacas, y de concebir como ellas. Es como la diferencia entre cocinar haciendo un fuego en el suelo con palos y dos piedras a cocinar con vitrocerámica y microondas. Eso, o la sustitución de los humanos por androides, lo que llegue antes.

Encuentro con Ginés de Pasamonte

Iba en el metro, apenas cuatro pasajeros en el vagón, cuando oigo una voz desde el vagón contiguo que en tono amenazante, casi voceando, dice: “Buenos días señores pasajeros y disculpen las molestias. Acabo de salir a la calle después de pasar diecisiete años en la cárcel (remarcando el diecisiete, con ese acento macarra-carcelero ya de por sí propio de todo el discurso). Aquí tengo un certificado del señor director de la cárcel de … Esta noche tengo que pagar a mi casera para no dormir en la calle. Les pido una ayuda etc”

Después lo repitió ya en mi vagón añadiendo que vendía clínex, aunque no llevaba ninguno. Por supuesto nadie le dio nada. El aspecto era efectivamente de presidiario, rondando los cuarenta, aunque en estos casos la edad es imprecisa de calcular. Mirada amenazante, hombros levantados a lo matón, en fin, Ginés reencarnado. El detalle mezquino, servil de decir “señor director” le daba un toque de mayor autenticidad si cabe

Enfrente de mí un niño de unos once o doce años que iba con su madre se quedó mirándolo espantado con los ojos como platos

Los genes son la reencarnación, pues los mismos genes forman a los mismos hombres, los mismos genes que formaron a los presidiarios pasados forman a los actuales. Sí, creo que hay un componente genético en todo eso