La casa de los celos

De pronto se topa uno con esta serie de versos geniales, algo casi imposible, lo que se dice y cómo se dice, en fin, la genialidad cervantina. Destacamos los versos especialmente sobresalientes, que en el final son todos sin desperdicio:

CLORI
Con él tengo, Corinto, más ganancia
que contigo, con Lauso y con Riselo,
que vendéis discreción con arrogancia.
Rústica el alma, y rústico es el velo
que al alma cubre, y Rústico es el nombre
del pastor que me tiene por su cielo.
Mas, por rústico que es, en fin es hombre
que de sus manos llueve plata y oro,
Júpiter nuevo, y con mejor renombre.
Él guarda de mis gustos el decoro,
ora le envíe al blanco cita frío
o al tostado, engañoso libio moro.
Tiene por justa ley el gusto mío,
y el levantado cuello humilde inclina
al yugo que le pone mi albedrío.
No tiene el rico Oriente otra tal mina
como es la que yo saco de sus manos,
ora cruel me muestre, ora benigna.
Quédense los pastores cortesanos
con la melifluidad de sus razones
y dichos, aunque agudos, siempre vanos.
No se sustenta el cuerpo de intenciones,
ni de conceptos trasnochados hace
sus muchas y forzosas provisiones.
El rústico, si es rico, satisface
aun a los ojos del entendimiento
y el más sabio, si es pobre, en nada aplace.
Dirán Corinto y Lauso que yo miento,
y muestra la esperiencia lo contrario,
y Rústico lo sabe, y yo lo siento.

Humor cervantino

En La guarda cuidadosa, dice el soldado, porque para escribir una carta de amor ha utilizado el revés de una hoja con una petición al rey:

Con liberalidad increíble, y con desenfado notable, escribí en el revés dél

Genial, genial

La máquina de pensar

Un programa de IA para hacer ciencia podría ensayarse simulando estados de la ciencia pasados para ver si llega a las mismas conclusiones que los humanos. Por ejemplo, si sumistrándole datos de biología y paleontología del siglo XIX llega a la misma conclusión que Darwin, sin con los mismos datos que tenía Newton llega a la ley de la gravedad, o si con los de Einstein llega a la teoría de la relatividad. Más aún, se le puede empezar dando pocos datos y que el propio programa pida datos que crea que le pueden ayudar. Si los datos que piden son los que había en cada época, se le suministran, si no, no. Si el programa es capaz de elaborar la teoría de la evolución, la gravedad y la relatividad, y cualquier otra conocida hasta ahora, podemos fiarnos bastante de que pueda llegar a la conclusión más acertada sobre el origen de la vida o sobre cosmología.

El origen de la vida

Una forma de resolver el problema del origen de la vida es mediante Inteligencia Artificial. Se le proporcionan al ordenador todos los datos disponibles, desde todos los enfoques. Se le enseña a pensar, para que encuentre las respuestas y para que busque las preguntas. La máquina entonces empieza a pedir nuevos datos a los científicos, por ejemplo sobre el parentesco genético entre dos especies de bacterias, o si cierta bacteria utiliza un compuesto químico determinado etc. O sugiere realizar nuevos experimentos concretos para obtener nuevos datos. Explorando todos los enfoques como cientos de especialistas al mismo tiempo, encontraría la mejor hipótesis.

La pesadilla

Soñé que las pintadas cubrían toda las ciudad, que todas las fachadas estaban grafiteadas, ¡todas! ¡hasta los bloques de 14 pisos!. Pasaba por la M40 y ¡las cuatro torres! grafiteadas de arriba a abajo, enteras. No salía de mi asombro, creía estar volviéndome loco. De pronto me fijo… los árboles también, pintados, los troncos pero también las copas: cipreses, abetos, pinos, plátanos … ¿cómo es eso posible?. Toda la ciudad era un inmenso grafiti, una gran obra de “arte urbano”.